El pasado viernes 27 de abril la banda británica se presentó en un Auditorio Nacional que recibió a 10 mil personas entre los que podíamos encontrar desde fans, sobre todo adolescentes y pubertos, hasta niños con sus papas. De esta magnitud es el efecto musical y comercial que ha provocado Keane en nuestro país, que puede reunir tanto a “poperos” como a “alternativos” declarados. Entre todos los asistentes al concierto estaban los miembros del guacal inc. quienes disfrutaron de este estupendo concierto con todo y las 5 rolas del grupo abridor nombrado Canseco, procedentes de Tijuana y que traen una propuesta que estamos seguros inflará las listas de grupos de “punk rock” del momento.En punto de las 21:30 horas se apagaron las luces y comenzaron las secuencias de “The iron sea” para dar paso a “Put it behind you” que puso a cantar a todos los asistentes, ambos temas de su más reciente álbum “Under the iron sea”.
“¡Buenas tardes, ¿como estas?, Ok!” saludó, en español, Tom Chaplin (voz) a nombre de Richard Hughes (batería) y Tim Rice-Oxley (teclados) los otros miembros de Keane.
Entre los momentos a destacar se encuentran las intervenciones entre canciones de Tom quien no escondía su emoción al expresar que “México es muy ruidoso” y que estaba seguro que esta sería una noche inolvidable. La interpretación de la versión acústica de “Your eyes open”; el Auditorio iluminado por los celulares cuando el vocalista de la banda interpretó en piano “Try again”; la proyección de un video relativo a la guerra que precedió a “Bad dream” (tema alusivo a la guerra), 'Somewhere only we know' y 'Is it any wonder', con la que se despedirían momentáneamente. Para después regresar con tres temas “Atlactic”, track 1 de “Under the iron sea” que hizo vibrar, literalmente, al Auditorio Nacional, “Crystal Ball” y la bellísima “Bedshaped” con la que cerrarían sus presentación.Dato Guacal:
1.- No hubo estreno de canciones que pudieran incluir en el siguiente álbum.
2.- El efecto Keane es tal que puede poner a cantar y a bailar a cualquiera, incluyendo las dos señoras próximas a nosotros quienes mostraban más emoción que algunos contemporáneos que solo miraban.



